Sueños de advertencia: cómo distinguir la voz de la intuición de la voz de la inquietud
«El sueño que advierte rara vez grita: llega con una pregunta callada: «¿lo notas?»»
«El sueño que advierte rara vez grita: llega con una pregunta callada: «¿lo notas?»»
«Lo profético lo sueñan aquellos en quienes ya se han encendido los radares interiores que la vigilia no ha alcanzado a aprovechar.»
«La invisibilidad la sueñan aquellos en quienes a la vez vive el cansado de las miradas ajenas y aquel que lleva mucho esperando a que por fin lo miren.»
«El viaje en el tiempo lo sueñan aquellos a los que les ha quedado en el pasado una conversación sin cerrar, y a quienes en el futuro alguien ya espera.»
«El mundo paralelo lo sueñan aquellos que aún tienen «y si» sin cerrar, y que por fin están dispuestos a mirarlos sin culpa.»
«Lo volador lo sueñan aquellos en cuya vida ha aparecido algo que no se deja explicar con las palabras de antes.»
«La telepatía la sueñan aquellos que siempre tuvieron menos palabras que comprensión, y por fin se han cansado de silenciarla.»
«El tercer ojo lo sueñan aquellos en quienes ya despierta la capacidad de ver un poco antes de que se diga con palabras.»
«La sirena la sueñan aquellos en quienes la profundidad lleva tiempo esperando su voz, y cuya superficie ya la apaga mal.»
«El fénix lo sueñan aquellos en cuyo interior ya ha empezado una transformación, y aún no se han permitido nombrarla.»
«El unicornio lo sueñan aquellos en quienes, contra todo, se ha conservado una parte que no ha desaprendido a creer.»
«El dragón lo sueñan aquellos en quienes madura desde hace tiempo un poderío que se ha cansado de comportarse con decoro.»
«El zombi lo sueñan aquellos que llevan tiempo viviendo en piloto automático y una noche por fin notan que sus piernas caminan sin ellos.»
«El vampiro lo sueñan aquellos a quienes ya les cansa la sangre que les están bebiendo desde hace tiempo, y en quienes empieza a despertar el derecho adulto a no entregarla.»
«El hombre lobo lo sueñan aquellos en quienes una naturaleza ha dejado de notar a la otra y ha fingido durante demasiado tiempo que esa otra no existe.»
«Lo ajeno lo sueñan aquellos que por dentro ya han empezado a vivir un poco más amplio de lo que se acostumbran a llamar a sí mismos.»
«El ángel lo sueñan aquellos en cuyo interior espera desde hace tiempo un sitio al que se puede llegar sin palabras.»
«El demonio lo sueñan aquellos en cuyo interior madura una fuerza que llevaba demasiado tiempo sin saber cómo nombrarse.»
«El poltergeist lo sueñan aquellos que han acumulado demasiado de lo no expresado, y eso ya ha encontrado su salida ruidosa.»
«La magia la sueñan aquellos en quienes ha despertado una fuerza no evidente, y busca una aplicación honesta.»